Musica Vitae

02 junio 2006

Shine




Siempre recordaré esa escena en la que Geoffrey Rush saltaba y saltaba sobre una cama elástica mientras sonaba el "Nulla in mundo pax sincera" de Vivaldi. Siempre recordaré cómo vi aquella película casi por azar. Aquella gran película.

Hoy, en el Auditorio Nacional, voy a disfrutar del mismísimo David Helfgott, de su piano, de su famoso Concierto nº 3 de Rachmaninov y, quizás, de un poco de su locura.

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