Shine

Siempre recordaré esa escena en la que Geoffrey Rush saltaba y saltaba sobre una cama elástica mientras sonaba el "Nulla in mundo pax sincera" de Vivaldi. Siempre recordaré cómo vi aquella película casi por azar. Aquella gran película.
Hoy, en el Auditorio Nacional, voy a disfrutar del mismísimo David Helfgott, de su piano, de su famoso Concierto nº 3 de Rachmaninov y, quizás, de un poco de su locura.

1 Comments:
Ahora ya sé que no me puedo perder la película.
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ma, at junio 06, 2006 10:26 PM
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